El oferente declara que, por el solo hecho de participar en la presente licitación pública acepta expresamente el presente pacto de integridad, obligándose a cumplir con todas y cada una de las estipulaciones contenidas en el mismo; sin perjuicio de las que se señalen en el resto de las bases de licitación y documentos anexos. Especialmente el oferente acepta acompañar toda la información que sea considerada necesaria por las presentes bases. En especial el oferente se obliga expresamente a:
- No ofrecer y conceder, ni intentar ofrecer o conceder, sobornos, regalos, premios, dádivas o pagos, cualquiera fuere su tipo, naturaleza o monto a ningún funcionario público en relación con su oferta, con el proceso de licitación, ni con la ejecución del contrato que eventualmente deriven de la misma; ni tampoco a ofrecerlas o concederlas a terceras personas que pudiesen influir directa o indirectamente en el proceso licitatorio, en su toma de decisiones o en la adjudicación y ejecución del contrato que de ella se derive.
- El oferente se obliga a no realizar ni intentar realizar actos, negociaciones, acuerdos, actos o conductas que tengan por objeto afectar de cualquier manera la libre competencia, especialmente aquellos de naturaleza colusiva en cualquiera naturaleza.
- El oferente se obliga a revisar y verificar toda la información y documentación necesaria que deba presentar en la licitación, tomando las medidas para asegurar la legalidad, integridad, veracidad y vigencia de esta.
- El oferente se obliga a cumplir con los principios de legalidad, ética, moral y transparencia en el proceso licitatorio.
- El oferente se obliga a aceptar y asumir las consecuencias y sanciones previstas en estas bases de licitación, así como en la legislación vigente aplicable.
- El oferente reconoce y declara que su propuesta es una oferta seria, con información fidedigna, en términos técnicos y económicos ajustados a la realidad, que aseguren la posibilidad de cumplir con ella en los términos y plazos ofertados.
- El oferente se obliga a tomar las medidas para que las obligaciones anteriormente señaladas sean cumplidas a cabalidad por sus empleados y dependientes, haciéndose responsable por las consecuencias de su infracción, sin perjuicio de las eventuales responsabilidades individuales.